Extranjero en el Empordá
Bruno ORO Pichot

Bruno Oro Pichot se ha convertido en los últimos años en una cara conocida para
muchos catalanes aficionados a la sátira política. Sus imitaciones en Polonia, Artur Mas o Maria Teresa Fernández de la Vega, le han valido el reconocimiento de un público, al que progresivamente ha ido seduciendo con sus dotes interpretativas. Además de actuar, Bruno también hace radio, escribe guiones y actualmente se encuentra inmerso en la preparación de un disco de canciones italianas.
Nos encontramos en Cadaqués y nos recibe en el comedor de su casa, relajado por los beneficiosos efectos de un gelido baño invernal. Su tatarabuela se enamoró de una península. Tuvieron que esculpir la roca con dinamita y hacer bancales de piedra seca para poder construir la casa. Así fue como los Pichot se convirtieron en la primera familia de Figueres al instalarse en Cadaqués a finales del s.XIX, y fueron ellos los que recomendarían a los Dalí el veraneo en este pequeño pueblo incrustado al pie del Cap de Creus. Bruno es descendiente de esta ilustre saga de artistas, y "ya de bien pequeño escuchaba hablar de arte en casa, para mí era una cosa natural, y eso marca. Aun así, mi sueño de infancia era ser biólogo, me imaginaba fotografiando las ballenas y salvando los gorilas. Pero también era muy payaso, y en la escuela imité a los profesores cada final de curso, hasta que acabé bachillerato. Después entré en el Instituto del Teatro y más adelante estas imitaciones del cole me ayudaron a caracterizar a mis personajes de la Polonia."
¿Cuál es tu relación con Cadaqués?
No es sólo de veraneo, sino familiar. He pasado los veranos jugando a ping-pong con los primos, corriendo descalzo por las rocas, cogiendo erizos de mar o yendo en barca. Para mí el placer de vivir está en Cadaqués. La huida de Barcelona es siempre aquí, un sitio que domino plenamente y que al mismo tiempo siempre me sorprende. No he pasado nunca un fin de año fuera y siempre digo que viajo poco porque lamentablemente tengo Cadaqués.
¿En tu faceta como comediante, hasta qué punto Dalí y el surrealismo han podido influir en tu concepción del humor?
Aunque me interesa mucho su pintura, en la medida en que refleja los colores que conozco, me gusta más como escritor. El Diario de un genio o La vida secreta de Salvador Dalí son divertidísimos, y de una brillantez extraordinaria. De hecho, él siempre decía que era mejor escribiendo que pintando. Además, a mí también me interesan los clásicos, por eso me atrae, porque combina el clasicismo con la ironía. Transmite una ligereza que lo hace muy agradable al leer. Un humor fino, muy característico del Empordá, y que he vivido mucho en casa con mi tío Antoni. Tiene este toque lunático que propicia un tipo de sensibilidad, y que mantiene afinado el sentido del absurdo.
El humor tiene que salir de dentro, es innato. Actúa de forma parecida a la Tramuntana, que llega de repente, y lo purga todo. Es una cuestión de instinto, no se puede teorizar porque se pierde la frescura y el ingenio. Un chiste es como la música, si te lo tienen que explicar pierde toda la gracia, se tiene que sentir. Por eso la palabra coge significado cuando se recuerda su etimología referente a los diferentes humores que según la medicina antigua conformaban la fisiología humana.
Supongo que muchos personajes anónimos de Cadaqués, con sus pequeñas genialidades, te deben inspirar.
El genio más ultra local, como Lidia, y el más universal, como Dalí, se han encontrado en Cadaqués, y uno ha inspirado al otro. Puede venir el más loco de Nueva York y no superar nunca a un pescador, ni en sabiduría, ni en sentido del humor. La gente de Cadaqués tiene un conocimiento del mundo cotidiano que es fascinante, y en eso nadie les gana. Este pueblo tiene una magia que atrapa a los recién llegados, por eso se ha hecho leyenda de personajes tan ricos en matices y locura como Lidia, que era capaz de dar sentido a todo aquello que observaba.
¿Alguna idea?
Me gustaría poner un bar en la Riba Pichot, para hacer actuaciones. En verano aquí hay gente buenísima, vienen toda clase de artistas, y me gustaría instaurar un punto donde todo eso encontrara una referencia.
Dime expresiones o palabras de aquí que no te gustaría que se perdieran.
Muchas de ellas las he aprendido de mi amigo Llorenç, que con 25 años ya es un pescador de los de toda la vida y tiene un vocabulario extraordinario. Siempre me han hecho gracia las formas peyorativas: "Que et donguin pel cul amb una canya esquerdada", "Ves a kardar muts que no parlen" o "És més lleig que una molla esventrada", también hay palabras muy bonitas como: "gamat" o "vestruç". Todo eso se conserva porque la gente lo dice, y como tiene gracia se mantiene con cierto orgullo. Es cultura popular, que es la más bonita que hay.
¿Ha cambiado tu relación con los cadaquesencs después de haber alcanzado cierta fama?
En Cadaqués la gente no hace caso de los famosos, ha habido gente que se ha ido porque nadie les miraba. A mis amigos les da igual que salga en la tele, y si alguna vez hablamos me dicen: "Estas cosas tienes que hacer ... si que estás loco", y pasan a otro tema. Por eso, haga lo que haga en mi vida, aquí siempre me sentiré como en casa.
Pau Guinart
Andrea Ferrés
GUIA DE L'EMPORDÀ
